Psicología en Barakaldo

 

La psicoterapia es un recurso eficaz cuando la vida está bloqueada, o cuando alguien no se encuentra bien consigo mismo, o si te sientes inmerso en una situación   que lleva tiempo sin poder encontrar una solución o una salida adecuada. También es útil para ayudar en un adecuado desarrollo de la auto-estima. Una sólida imagen de uno mismo es la base para desenvolvernos de manera satisfactoria en los diversos ámbitos sociales y familiares. La psicoterapia brinda también herramientas para desarrollar adecuadamente los recursos personales, para hacer una adecuada valoración de uno mismo, y de las personas con las que nos relacionamos, o de las situaciones en las que nos vemos inmersos, siendo todo esto fundamental para abrirnos camino, cuidarnos y respetarnos.

El estado de ánimo deprimido, donde de modo recurrente vemos todo con tristeza y desánimo también puede mejorar con la ayuda de un psicólogo. Es importante buscar ayuda antes de que este estado de ánimo nos supere y no nos permita cumplir con las obligaciones y requerimientos de la vida cotidiana.También puede ser motivo para acudir a la consulta de psicología que las inhibiciones, y temores  nos limiten la vida social, al punto de empobrecer la calidad de vida y alterar las relaciones.

El psicólogo puede ayudar también cuando alguien se da cuenta de que su carácter es demasiado crispado, con discusiones y problemas constantes  con la mayoría de las personas que se rodea, incluso con las que más se quiere.

También los problemas familiares, o de pareja, incluido casos de maltrato, abuso...

Lo central de mi trabajo de psicología en Barakaldo y psicología en Bilbao será escuchar a cada persona y tratar de orientarle de manera personalizada y eficaz.

Mi nombre es Oscar Espín Milikua y soy psicólogo clínico (Acreditado oficialmente), ejerciendo la práctica de la psicología en  Barakaldo y en Bilbao. Realizo tratamiento especializado de dificultades psicológicas en adultos y adolescentes dentro del ámbito del territorio de Bizkaia.

El objetivo del trabajo que realizo es ofrecer un trato cercano y humano, a la vez que eficaz, para las personas que en momento de crisis en sus vidas, o que desean desarrollar aspectos positivos de su personalidad, deciden acudir a mi consulta psicológica.

Comencé ejerciendo la psicología en Bilbao, y con el paso del tiempo he ampliado mi oferta a la consulta de psicología en Barakaldo (Clínica Columbia). Siempre con el objetivo de poner mi experiencia humana y científica al servicio de quienes deseen dar un cambio significativo en sus vidas.

Mi tarea fundamental como psicologo es atender a cada persona en función de sus necesidades individuales. Para ello, durante las primeras entrevistas realizo una labor previa de valoración en la que me baso para elaborar una indicación adecuada de tratamiento psicológico, precisa y eficaz, la cual, será trasmitida para que la valore y decida cuál será su itinerario. Es la hora de iniciar un nuevo camino.

Consulta de Psicología en Bilbao y consulta de Psicología en Barakaldo colegiado nº BI 01065

 

Abrirnos a los cambios

La psicóloga J.Delgado tiene un trabajo muy interesante sobre la dificultades que tenemos para iniciar los cambios, y para intentar abrirnos a nuevas posibilidades.

Toda situación entraña aspectos positivos y negativos. Cuando nos ciegan las emociones a menudo no somos capaces de ver ambas aristas pero es fundamental que aprendas a centrarte en los factores positivos del cambio. Si es necesario, enlístalos. Muy pronto te darás cuenta de que hay alguna oportunidad para crecer.
Uno de los principales problemas que ha generado nuestra sociedad es la represión de las emociones. Se supone que no debemos sentir ira, cólera o tristeza, que siempre debemos estar de buen humor y disponibles. Eso hace que reprimamos nuestras emociones y que nos neguemos a identificarlas. Sin embargo, el hecho de que no les pongamos un nombre no significa que no existan.
 
Para evitar la resistencia al cambio es importante aprender a reconocer lo que sentimos. Es normal que durante los primeros días experimentemos cierto malestar y que nos sintamos indefensos o molestos. Son reacciones perfectamente comprensibles ante un cambio. Si las escondes solo lograrás fomentar la resistencia al cambio pero si las aceptas, podrás pasar página más rápido y adaptarte a las nuevas circunstancias.
Durante las primeras fases es normal que tengas dudas. Es como cuando nos lanzamos en una piscina de agua fría, el cambio es tan fuerte que nos preguntamos qué hacemos allí e incluso tendremos la tendencia a salir. Sin embargo, si te quedas y superas esa resistencia inicial, al rato te sentirás más cómodo. No se trata de que el agua esté más caliente sino que te has acostumbrado.
Para evitar la resistencia al cambio, no basta con reconocer tus emociones, es importante que seas consciente de tus pensamientos. Por ejemplo, en vez de pensar: “quiero escapar, esta situación no me gusta”, piensa: “estoy asustado porque es una situación nueva pero con el tiempo me iré acostumbrando”. Recuerda que tus pensamientos ejercen una poderosa influencia sobre tus emociones por lo que es importante que adoptes ideas más serenas y acordes a la realidad.
A menudo la resistencia al cambio se instaura porque tenemos patrones prestablecidos que no queremos cambiar pero ni siquiera conocemos bien en qué consiste la nueva situación. Por tanto, una excelente manera para evitar la resistencia al cambio consiste en experimentar poco a poco las nuevas circunstancias.
 
Intenta enfrentarlas con la actitud de un niño pequeño: con curiosidad y sin prejuicios. Si lo necesitas, no dudes en apoyarte en personas que ya han vivido esa misma situación, pregúntales qué hicieron y qué estrategias les resultaron más útiles.
Las expectativas a menudo no son buenas consejeras, sobre todo si no son realistas. Por tanto, cuando tengas que enfrentarte a un cambio, no te digas frases del tipo “no es nada, será fácil enfrentarlo”, porque probablemente no será así.
 
En su lugar, imagina el peor escenario posible. Dale rienda suelta durante algunos minutos a tu pensamiento catastrofista, cuando llegues a la realidad, te darás cuenta de que todo no era tan malo como suponías. De hecho, un estudio ha demostrado que solemos exacerbar las consecuencias emocionales de los hechos negativos mientras minimizamos los aspectos positivos.
 
Con este truco podrás equilibrar tus expectativas y el cambio será menos abrumador de lo que suponías por lo que generará menos resistencia.

Es nuestra actitud la nos cierra las puertas a lo nuevo. Es importante darnos una nueva posibilidad y hacer un nuevo camino que abrirá las puertas a lo nuevo

Comentarios de

 

Oscar Espín Milikua
Psicólogo en Barakaldo

Subcategorías